En este encargo la imagen venía bastante definida por parte del cliente. El trabajo consistió básicamente en plasmar y estilizar la idea y seleccionar una gama de colores coherente, todo esto enfocado a su aplicación en los diferentes soportes: tarjetas, sobres, recetario, carteles, etc., sobretodo teniendo en cuenta que en varias ocasiones el anagrama iría en monocromo.